Nos toca presentar la noción de « lugares y formas del poder ». Primero, la palabra "poder" no tiene una sola definición, el poder es un tema variado y complejo en el que uno puede perderse, sin embargo ya podemos apuntar que es una palabra que viene del latín "potere" que podemos traducir en "ser capaz de". Notamos que hay diferentes tipos de poder, existen por ejemplo poderes legítimos e ilegítimos, podemos distinguir también el poder de un individuo y el poder de un grupo. Vamos a preguntarnos en qué medida los individuos pueden cambiar el destino que les parecía impuesto, o sea que vamos a evocar la cuestión del libre albedrío.

El poder tiene un papel importante en la sociedad nicaragüense. Hay que subrayar que el machismo se impone en este país donde las desigualdades entre hombres y mujeres son frecuentes e incluso la violencia de género. Por ejemplo, se estima que 524 mujeres fueron asesinadas entre 2004 y 2012 en Nicaragua que el país menos desarrollado de América Latina.

No hay que olvidar tampoco el poder de las clases sociales que podemos comprobar en la película La Yuma, una película realizada por Florence Jaugey que denuncia las desigualdades en un país pobre como Nicaragua, con el amor imposible entre la Yuma y Ernesto que proceden de dos mundos paralelos y no pueden comprenderse.

Nicaragua es un buen ejemplo de lo que pasa en muchos países pobres con desigualdades, robos, asesinatos y el machismo, y es por eso que se han creado planes el PNDH o la Red de Mujeres contra la Violencia para limitar estos problemas demasiado frecuentes. Así, la película Jaugey pone en tela de juicio diferentes problemas sociales, y es una alegoría de la mujer libre con el personaje de la Yuma, una chica perseverante, que ve a las mujeres como iguales a los hombres. Ella no sólo combate el machismo sino que rompe con todos los convencionalismos sociales. Tiene amigos que van a ayudarla a ser independiente y a lograr huir de todos los esquemas tradicionales de Managua para emanciparse.

A modo de conclusión, podemos decir que nuestro entorno nos encierra a menudo en nuestra condición, sin embargo, nada es definitivo y cada uno de nosotros puede tomar las riendas de su vida y cambiar las cosas tal como lo hizo Yuma al final de esta película que alaba el libre albedrío.

Manuella y Léa, resumen hecho a partir del trabajo de Sarah y Cléa. (TL)